15 de Noviembre de 1943 – El gobierno nacional restituye las tierras en Nahuelpán

El 15 de Noviembre de 1943, por Decreto Nacional N° 13. 806, el entonces presidente Pedro Pablo Ramírez, resolvió restituir las tierras que pertenecieron al cacique Francisco Nahuel Pan y su gente.

Esta decisión encontró fundamento en las sucesivas inspecciones realizadas por el Ministerio de Agricultura, por las que se comprobaron que los arrendatarios no cumplimentaban sus obligaciones e incluso lucraban con dichas tierras. Esos arrendatarios eran Benito Aleman, Ricardo Alberto Rioboo Meabe, Nicanor Amaya y Lorenzo Amaya.

Las tierras del cacique se ubicaban en el Valle de Nahuel Pan, distante unos 7 kilómetros de la localidad de Esquel, distribuidas como Colonia por el estado nacional.

El 5 de Mayo de 1937, el gobierno nacional dispuso dejar sin efecto esa distribución, argumentando que sus integrantes no se ocupaban de las haciendas y vivían precariamente. En Noviembre de ese año, fueron desalojados y reprimidos violentamente. Si bien el Decreto establecía que debían asentarse en las Colonias de Gualjaina y Cushamen, las familias del cacique decidieron instalarse en la comunidad de Lago Rosario, lugar en donde tenían familiares y vínculos estrechos que ayudaron a su supervivencia.

El 11 de Febrero de 1938, por Decreto Nacional N° 125.257, las tierras pertenecientes al cacique Nahuel Pan son arrendadas a vecinos de Esquel, es decir, a Aleman, Rioboo y los hermanos Amaya, directos beneficiarios de la feroz represión mencionada.

Los nuevos arrendatarios ocuparon las tierras hasta Noviembre de 1943, cuando el presidente Ramírez resuelve la restitución de referencia.

El Decreto dice en su Artículo 2°: “Resérvanse para las necesidades del Departamento de Guerra el Lote N° 4 y para ser ocupados por los componentes de la tribu del indígena don Francisco Nahuelpan los lotes Nros. 2, 3 y 6.”

No obstante, la restitución fue incompleta: sólo 3 de las 9 leguas entregadas a aquellos arrendatarios reconocidos, fueron devueltas y ocupadas por familiares directos del cacique. El Lote 4 fue ocupado por el Ejército, y las restantes 5 leguas por los arrendatarios de referencia.

Finalmente, en 1944 un puñado de las familias del cacique Nahuelpan vuelven a asentarse en sus tierras, mientras gran parte de los demás continuaban viviendo en Lago Rosario, y contratados como mano de obra en distintas chacras de la zona.